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Cientos de personas se movilizaron en Tokio y
Nagoya, en el centro del país, para pedir que se cierren las centrales
atómicas después del accidente en Fukushima
Un grupo de japoneses reclamó el cierre de la central Hamaoka, construida
sobre la cima de la unión de placas tectónicas en el área de Tokai, a unos
200 km de Tokio. En un país donde tradicionalmente los militantes
antinucleares son escasos y tienen poca audiencia, unas 300 personas se
congregaron en Nagoya convocadas por estudiantes de secundaria preocupados
por la situación en la central nuclear Fukushima 1, situada en el noreste
del archipiélago.
En Tokio, la movilización atravesó el distinguido barrio de Ginza, gritando
consignas como "Nosotros no necesitamos la energía nuclear".
En tanto, los trabajadores de Fukushima fueron evacuados este domingo del
edificio de un reactor de la planta nuclear dañada en Japón, luego de
descubrir niveles potencialmente letales de radiación en el agua, un enorme
revés en los intentos por evitar una fusión catastrófica.
El Gobierno japonés dijo que, en general, la
situación no cambió en la planta situada unos 240 kilómetros al norte de
Tokio, incluso aunque se producen dificultades cada tanto. "Nosotros
esperábamos encontrarnos con complicaciones no previstas y esta acumulación
de agua altamente radiactiva es una de ellas", afirmó el secretario jefe de
gabinete, Yukio Edano, en conferencia de prensa.
Yukiya Amano, jefe de la Agencia Internacional
de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés), advirtió que la crisis
nuclear podría seguir por semanas, meses o más. "Este es un accidente muy
grave según todos los criterios (...) Y aún no ha terminado", dijo al diario
The New York Times. Fuente: Infobae
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