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¿QUIEN ES KADAFI?
BOMBARDEO A KADAFI - BOMBARDEO EN LIBIA
¿QUE VA A PASAR EN LIBIA CON
KHADAFI? - ¿QUIENES ESTÁN EN GUERRA CON LIBIA?
Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos atacan a
fuerzas de Khadafi
Tras un encuentro en
París de líderes europeos, árabes, africanos, estadounidenses y el
secretario general de la ONU, lanzaron el Operativo Odisea del Amanecer
contra objetivos libios. El gobierno reportó 48 muertos.
Mientras Nicolas Sarkozy (presidente Francés) leía solemnemente ante las
cámaras de televisión la autorización final para atacar Libia, los aviones
caza franceses ya se preparaban para sobrevolar el Mediterráneo. Dos horas
después, cuando el sol comenzaba a descender en las costas del norte de
África, las primeras bombas destruían un tanque blindado del ejército de
Muammar Khadafi en el que se denominó Operativo Odisea del Amanecer.
Las fuerzas armadas francesas confirmaron el primer bombardeo, y también,
adelantaron que la ofensiva se circunscribe por ahora a una zona de 100
kilómetros por 150 kilómetros alrededor de Benghazi, el principal bastión de
la rebelión. Pero unas horas después, desde Washington el vicealmirante
William Gotney informó que submarinos y barcos de la VI Flota norteamericana
y un submarino británico apostados en el Mediterráneo dispararon 110 misiles
Tomahawk contra 20 objetivos antiaéreos (radares, centros de comunicación y
misiles de largo alcance) alrededor de Trípoli, la capital libia.
Al finalizar el 19 de marzo, París había
enviado ya una veintena de aviones galos y se esperaba que en las próximas
horas reciba refuerzos provistos por otros países europeos, como Dinamarca.
Mientras tanto, en Italia, Silvio Berlusconi, hasta hace unos días un férreo
aliado de Khadafi, hizo trasladar sus aviones de combate a la base de
Sicilia, a sólo unos kilómetros de la costa del Mediterráneo.
Un día después de que el Consejo de Seguridad
de la ONU aprobara una intervención militar contra Libia, los líderes de la
Unión Europea, la Liga Árabe, la Unión Africana, el secretario general de la
ONU Ban Ki Moon, Sarkozy, su par británico David Cameron, la secretaria de
Estado norteamericano Hillary Clinton y el primer ministro canadiense,
Stephen Harper se reunieron en París para dar la orden final. “Intervenimos
para permitir que el pueblo libio pueda elegir por sí mismo su destino...
Todavía tiene tiempo para evitar lo peor, aceptando sin retraso y sin
reserva todas las exigencias de la comunidad internacional. La puerta de la
diplomacia se volverá a abrir en el momento en que las agresiones cesen.
Nuestra determinación es total”, advirtió un muy serio Sarkozy.
Si la resolución del Consejo de Seguridad dejó
preocupados a muchos analistas por su amplio alcance, las palabras del
presidente Sarkozy no hicieron más que confirmar los temores.
¿Las potencias occidentales mantendrán los
bombardeos hasta que “el pueblo libio pueda elegir por sí mismo su destino”?
¿Qué significa eso? ¿Un cambio de régimen, lo que significa una guerra total
contra Khadafi, o algunas reformas democráticas serían suficientes?
¿QUIENES ESTÁN EN CONTRA DE
LA GUERRA CONTRA LIBIA?
Ayer el gobierno ruso difundió un comunicado en
el que deploraba la decisión de las “potencias occidentales” de intervenir
en Libia. El gobierno alemán piensa lo mismo, al igual que Brasil, India,
China y, más discretamente, las cúpulas militares de París, Londres y
Washington.
La intervención en Libia no sólo no tiene objetivos concretos y a corto
plazo, sino que está plagada de contradicciones. La resolución final de la
cumbre de ayer en París reivindicaba una y otra vez la participación de los
países árabes. Sin embargo, Washington no pudo conseguir que el nuevo
gobierno de Egipto, emblema de los vientos de cambio que recorren la región,
se sume a la ofensiva militar. No se trata de que no apoyen el levantamiento
libio –casi todas las armas en manos de los rebeldes provienen de Egipto–,
sino que consideran que una intervención extranjera no es la solución para
la inestabilidad política en Trípoli. En cambio, Washington y sus compañeros
europeos sí consiguieron el apoyo enérgico de Arabia Saudita y Emiratos
Árabes Unidos, dos países que enviaron esta semana militares y policías para
reprimir un levantamiento similar en Bahrein, en el Golfo Pérsico.
Menos coherente es la oposición casi dramática
que asumió Sarkozy en las últimas semanas contra el régimen de Khadafi. El
presidente francés no sólo mantenía muy buenas relaciones políticas con su
par libio hasta hace unos meses –según aseguró uno de los hijos de Khadafi
esta semana, hasta habría recibido una importante suma de dinero del Estado
libio para su campaña presidencial–, sino que, al igual que el gobierno de
Berlusconi, le había vendido millones de dólares en armamento. La ironía
sería más sorprendente si fuera la primera vez que esto sucede. Sucedió con
Saddam Hussein en la primera Guerra del Golfo y todos conocemos cómo terminó
esa historia.
Pero aun con todas esas contradicciones y con los errores del pasado
cobrándose vidas europeas y millones de euros, el arco político francés está
unificado detrás de la intervención. En su editorial de ayer el diario
Libération, un bastión de la izquierda francesa, celebraba la decisión de la
ONU de atacar con un título inconfundible: “¡Al fin!”
Fuente: tiempo.elargentino.com
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