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PRONÓSTICOS ELECTORALES
2011 POR CINCO ENCUESTADORES ARGENTINOS
“No es tan complejo entender el crecimiento de la Presidenta. Los logros
de la gestión del Gobierno, como la Asignación Universal, explican las
encuestas” , dijo Artemio López.
(TELAM) || Artemio López, Miguel De Luca,
Ricardo Rouvier, Analia Del Franco y Enrique Zuleta Puceiro
Cristina Fernández arranca el año liderando
las encuestas de imagen e intención de voto. Hoy ganaría la elección
presidencial sacándole más de 20 puntos al segundo
El 2011 empieza con una gran sorpresa para
los sectores que después del resultado electoral de 2009 creían que el
ciclo kirchnerista había llegado a su fin. La presidenta Cristina
Fernández lidera todos los sondeos de opinión. Hoy ganaría la elección
presidencial en primera vuelta y también en cualquiera de los escenarios
de ballotage. Según los analistas consultados por Miradas al Sur, los
motivos que explican este mapa político son los logros de la gestión. Se
destacan la Asignación Universal por Hijo, la política de jubilaciones,
el matrimonio igualitario, la distribución de tres millones de netbooks
y la baja del desempleo. Se suma el apoyo mayoritario del electorado
peronista, que transforma a la Presidenta en la jefa indiscutible del PJ.
También la falta de un discurso alternativo por parte de la oposición.
Hay que subrayar que para la contienda electoral faltan sólo 10 meses,
un suspiro para los vientos de la Historia.
Los números de la última encuesta de Ricardo Rouvier, que coincide con
la mayoría de los sondeos, dice que la Presidenta mide 65 por ciento de
imagen positiva y 45 de intención de voto. El dirigente que más se
acerca, Ricardo Alfonsín, está 20 puntos por debajo. Sobre estas
perspectivas y el balance del año que terminó hablan: Ricardo Rouvier,
de Rouvier y Asociados; Enrique Zuleta Puceiro, de Opinión Pública
Servicios y Mercados; Artemio López, de Equis; Analía del Franco, de
Analogías, y el politólogo Miguel de Luca, investigador del Conicet.

–¿Cómo está posicionada hoy la
Presidenta en la opinión pública, en imagen e intención de voto, de cara
a la elección de octubre?
Rouvier: Nuestra última encuesta
tiene a Cristina Fernández primera y lejos del segundo. En imagen
positiva está por encima de los 65 puntos y su intención de voto, con
proyección de indecisos, oscila entre los 45 y 48. El segundo en imagen
es Daniel Scioli con 58 puntos de positiva. No medimos su intención de
voto porque no es candidato a presidente. De los opositores, tenemos
primero a Alfonsín, con 55 de imagen positiva y 24 de intención de voto.
Macri está tercero con 48 de positiva y 22 de intención de voto.
Zuleta Puceiro: Las encuestas que
tenemos nosotros son similares. Cuando medimos la intención de voto de
la Presidenta, con proyección de indecisos, nos da alrededor del 41 por
ciento y le saca más de 15 puntos a cualquiera de los que está peleando
en segundo puesto.
Del Franco: Coincido. Según nuestros sondeos, Cristina tiene una
intención de voto de 43 por ciento.
–¿Qué explica estos números?
López: La explicación no es
demasiado rebuscada: es por la gestión. Sólo para dar un ejemplo: hay
dos medidas centrales del Gobierno, que se tomaron después de la
elección de 2009, y tienen un 80 por ciento de aprobación. Son la
Asignación Universal por Hijo y la estatización de las Afjp. Eso se
traslada a quien impulsa las medidas, es inevitable. El oficialismo, en
la última elección, perdió votos en los sectores populares por los
efectos de la crisis internacional y en la clase media rural por la 125.
Esas dos franjas son las que se están recuperando con la gestión.
Zuleta Puceiro: Me parece que además
de la gestión, se puede destacar una decisión estratégica del
kirchnerismo. Consistió en consolidar el 30 por ciento de piso que tuvo
en el turno electoral de 2009 para evitar una fuga de esa base hacia
otros sectores. Lo hizo aún a riesgo de aumentar la fricción con los
sectores medios. De este modo fortaleció un electorado propio y allí se
paró para recuperarse.
De Luca: Comparto lo se mencionó.
Pero hay algo que no se suele tomar en cuenta, porque a veces se parte
de la base de que hay una crisis terminal de los partidos políticos y
eso no es tan cierto. Cristina tiene la ventaja de liderar el peronismo.
Ese espacio le garantiza entre 25 y 30 puntos a quien lo lidera. No es
para despreciar.
Rouvier: Además, no hay que
descartar lo que está enfrente. La ausencia de una oposición sólida
también fortaleció al oficialismo. El resto de las fuerzas políticas
aparece muy desdibujada para la mayoría de la sociedad. La población
percibe que hay un gobierno fuerte, más allá de si están de acuerdo o
no. Eso tendrá mucho peso en el momento de la votación. Habría que
agregar la aprobación del matrimonio igualitario, en el balance, que le
trajo más apoyo al Gobierno que rechazo.
–¿Cuánto influyó en este escenario el
fallecimiento de Néstor Kirchner?
Del Franco: Es cierto que la muerte
del ex presidente empujó para arriba la imagen positiva de Cristina.
Pero ningún duelo hubiese producido ese nivel de acompañamiento si no se
tratase de un Gobierno que mejoró la calidad de vida de la población.
López: El fallecimiento de Kirchner
lo que hizo fue acelerar el proceso de recuperación que ya venía,
producto de la gestión. Y lo que está pasando ahora es que Cristina
retoma algunos puntos de la agenda con la que asumió. Cuando ganó la
elección, parte de las expectativas que había generado, era darle mayor
calidad institucional al proyecto kirchnerista. Eso quedó trabado por la
explosión que produjo la 125. Hoy ese costado de la agenda vuelve.
Zuleta Puceiro: Comparto la idea de
que creció el apoyo a la gestión después del 27 de octubre. Pero los
niveles de intención de voto están muy cerca de los que tenía la
Presidenta. Lo que sí cambió es la consistencia del voto: Cristina no
sólo gana en primera vuelta, sino que también se impone en cualquier
escenario de ballotage, antes no era así.
–En este marco, ¿cuál es la perspectiva
de los fuerzas de la oposición?
De Luca: El tema es que los partidos
opositores que tenían posibilidades de competir parece que leyeron un
manual de cómo perder una elección y lo están aplicando a rajatabla. El
radicalismo debería tener ya una fórmula y estar recorriendo el país
para instalarla. No sólo que no la tienen, sino que agregaron
incertidumbre con la precandidatura de Ernesto Sanz. Los disidentes,
luego de haber ganado en la provincia de Buenos Aires, con Francisco De
Narváez, deberían haberse puesto a construir para 2011. Hicieron todo lo
contrario, se dividieron. Aunque surja un acuerdo entre Macri y los
disidentes, ya perdieron mucho tiempo.
Zuleta Puceiro: No se puede dejar de
agregar que hay actores políticos, como Elisa Carrió, a los que no les
interesa luchar por la unidad de la oposición. Su intensión es meter
diputados en el Congreso. Pino Solanas está en lo mismo. Compiten por
ser opositores, pero no alternativas de poder. La gente se da cuenta de
que tienen poco interés en los temas de gobierno.
Del Franco: El problema de la oposición es que si Cristina sigue con su
gestión de Gobierno y la tendencia se mantiene, la oposición no le podrá
sacar al oficialismo los votos que ya tiene conquistados. Tendrán que
disputarse sólo la franja de la sociedad que nítidamente está en contra
del Gobierno.
–Yendo a los candidatos opositores,
¿cómo están posicionados?
López: Alfonsín es el que está
mejor. Claramente es segunda minoría. Pero en intención de voto está 20
puntos por debajo de la Presidenta. En el caso de Cobos, sigue cayendo
en las encuestas y creo que va a perder la interna. Su recurso de
instalación en la sociedad, que consistió en jugar su doble rol de vice
opositor, se agotó. Una gran parte de la población comenzó a ver
oportunismo electoral en su posicionamiento político.
Mauricio Macri puede llegar a sacar entre
11 ó 15 por ciento de los votos. Es un candidato que perdió complejidad
porque se quitó un costado populista que tenía cuando se fue de Boca. Es
responsabilidad de Jaime Durán Barba (el asesor de imagen del jefe del
PRO). Tiene una visión de la política argentina sin el peronismo. Hizo
todo lo posible por desperonizar a Macri. De este modo, lo transformó en
un líder de derecha clásico. Con eso consolida un electorado pero le
pone un techo a su crecimiento. En el caso de Eduardo Duhalde, lo veo
como un ex político. No creo que pueda pasar del 4 ó 5 por ciento de
intención de voto. Es un liderazgo testimonial para ciertos sectores de
la derecha peronista.
–¿Qué influencia tienen, a favor o en
contra, los medios masivos de comunicación en estas percepciones sobre
los dirigentes?
De Luca: Durante muchos años, los
medios tradicionales tuvieron una enorme influencia en la dinámica de la
política argentina. Una de las cosas que se pueden poner entre los
logros del Gobierno, es que a partir del conflicto abierto con las
empresas más poderosas, como Clarín, se abrió una brecha. Aparecieron
medios alternativos y además se corrió un velo que dejó claro que los
grandes medios defienden intereses. Clarín radicalizó mucho su
oposición. Cuando las primeras 20 páginas de un diario son sólo malas
noticias, hasta mi mamá se da cuenta de que hay otra intencionalidad. En
ese sentido creo que los medios perdieron influencia porque cayó su
credibilidad.
Rouvier: A mi criterio, los grandes
medios siguen teniendo mucha influencia en la construcción de las
sensaciones de la población y la televisión en particular. Pueden
influir bastante en las preferencias políticas de la población.
Zuleta Puceiro: No coincido con eso.
Creó que los medios no influyen tanto en la sociedad. La imagen es mucho
más importante que la presentación que la acompaña.
López: Para mí tienen una influencia muy importante. Por eso fue central
impulsar la ley de medios. En ese momento quedó claro cómo las empresas
de comunicación hegemónicas priorizaban a los dirigentes opositores. Y a
partir del debate que se generó se visibilizaron y nacieron muchos
medios alternativos que crearon canales para contar otras cosas y de
otra forma.
–Al hacer un balance del 2010, ¿cuáles
fueron los mejores y peores momentos del Gobierno?
Rouvier: El año empezó difícil. El
conflicto que generó Martín Redrado en el Banco Central por las reservas
perjudico en su momento al Gobierno. Gran parte de la sociedad creyó en
el argumento de que el uso de las reservas para pagar deuda traería una
crisis. Luego, el tiempo demostró lo contrario y el oficialismo se
recuperó.
De Luca: Un hito importante fueron
los festejos del Bicentenario. Allí el oficialismo generó un clima de
unidad nacional y eso siempre favorece al gobernante. Además se cayó el
discurso que hablaba de una sociedad dividida y crispada.
Del Franco: Este año se empezaron a
cristalizar algunas medidas que se habían tomado en 2009. La población
comenzó a percibir el efecto, en su vida cotidiana, de políticas como la
Asignación Universal o el Fútbol para todos. Creó que si el Gobierno
continúa gestionando en este sentido, y cambia algunas de las cosas que
le critican, la intención de voto de la Presidenta puede llegar a crecer
aún más. Fuente: Miradas al
Sur
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