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Existen
casi 2.000 carreras terciarias. en Buenos Aires.
Predominan las que están vinculadas a los
servicios.
Hay un importante
crecimiento de la oferta y la matrícula de las carreras terciarias
Un estudio de la
editorial Becas & Empleos (B&E) relevó en 2009
casi 2.000 carreras terciarias en la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, ofertadas por 373
instituciones. “Se trata de un sector en proceso
de cambio”, define Luis Eduardo Ros, director
del equipo de investigaciones de la editorial.
“Se incorporan
actores, surgen nuevas ofertas y nuevas
articulaciones con las universidades”, señala.
El relevamiento constató una tendencia
creciente, con gran expansión en el último
cuarto del siglo XX, ya que más de la mitad de
las instituciones de la ciudad aparecieron en
ese lapso. A nivel nacional, “según fuentes
oficiales, los 215 institutos terciarios
existentes en 1970 crecieron ocho veces, pasando
a ser 1.726 en el año 2000”, consigna el informe
de B&E.
El Registro Federal
de Instituciones de Educación Técnico
Profesional del Instituto Nacional de Educación
Tecnológica (INET) incluye 2.110 instituciones
de educación superior no universitaria al 31 de
marzo de 2010.
“De 20 años a esta
parte, se generó en el nivel superior de
educación para el trabajo una explosión de las
carreras principalmente vinculadas a los
servicios, mientras que la educación técnica
sufrió una desvalorización y el consiguiente
desfinanciamiento”, describe Gustavo Peltzer,
coordinador del Programa de Formación Técnica de
Nivel Medio y Superior no universitaria del INET.
Según el
funcionario, la situación empezó a modificarse a
partir de la sanción de la Ley de Educación
Técnico Profesional (26.058) en septiembre de
2005, que creó el Fondo Nacional para este
sector educativo. “Con ese Fondo, algunas
instituciones se empezaron a reconvertir y en el
nivel terciario la refacción edilicia fue
notoria”, asegura Peltzer. En valores absolutos,
agrega, “de 356 institutos técnico profesionales
de gestión estatal en 2006, pasamos a 435 en
2009”.
La educación
superior no universitaria incluye todas las
carreras postsecundarias que se brindan en
institutos superiores técnicos y en institutos
de formación docente. Este tipo de formación “se
caracteriza por su acento en la empleabilidad”,
señala Peltzer.
El título oficial
para las carreras no docentes es del de técnico
superior, que se obtiene con un mínimo de 1.600
horas reloj de cursada.
A diciembre de 2009, B&E registró 1.935 ofertas
educativas terciarias en el ámbito de la Ciudad,
de las cuales el 84% proviene del sector privado
y el 16% del público. De las 373 instituciones
terciarias relevadas, 302 son privadas.
Claves temáticas
El estudio encontró
86 “claves temáticas” en este nivel educativo.
Algunas de ellas son carreras que no tienen
oferta universitaria, como las relacionadas con
servicios de la hospitalidad (gastronomía,
turismo y hotelería), educación física y ciertos
servicios de salud.
Por otra parte, hay carreras que únicamente se
ofertan en terciarios públicos, sobre todo las
vinculadas al quehacer municipal y de gobierno
(defensa y seguridad o administración pública).
Y en los privados hay carreras que no se
encuentran en los públicos: programas del área
de la comunicación (periodismo, medios,
editorial), empresariales (RR.PP., organización
de eventos marketing y publicidad, dirección y
estrategia) y gastronomía.
Esta última es la disciplina con más ofertas en
la Ciudad (106). “En este momento, hay una
saturación de ofertas de gastronomía”, indica
Ros. El investigador lo vincula con que “hay dos
visiones sobre la educación terciaria: una
eminentemente comercial y otra vinculada con la
misión de educar. La primera se dedica a
detectar una demanda y ofertar en consecuencia”.
El estudio constata que también en el nivel
terciario hay una “ausencia generalizada de
carreras técnicas ‘duras’, tanto tecnológicas
como industriales”.
Para Peltzer “hay ofertas que se generan sin un
real análisis de las demandas del sector
productivo. O carreras que aparecieron por una
circunstancia puntual y se siguen manteniendo en
el tiempo”.
El funcionario detalla que tanto en el sector
industrial como en el agropecuario hay una
demanda no satisfecha de técnicos. El INET, que
propone familias y perfiles profesionales,
“elaboró uno, por ejemplo, de gestión de la
producción agropecuaria y, con acuerdo del
Consejo Federal de Educación, se generó un
documento para establecer los contenidos mínimos
para la enseñanza de esta carrera”.
Fuente: Clarín
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